jueves, 16 de enero de 2020

Leon Kossoff y su particular pintura ferroviaria


Leon Kossoff (Londres, 1926 - 2019) fue un pintor británico inscrito en la Escuela de Londres, una corriente figurativa que compartió con Francis Bacon, Lucien Freud y Frank Auerback. Sus temas fueron el retrato, el desnudo y la ciudad de Londres, y es este último apartado el que ahora nos interesa por la especial dedicación que el artista tuvo por los entornos ferroviarios. La suya es una pintura carnosa, con muchas capas de material y que busca más la percepción del conjunto que los perfiles de los elementos, de manera que su representación del ferrocarril difiere en mucho de la manera como lo han hecho la mayoría de los pintores que han ido pasando por este blog.

Uno de los temas ferroviarios de Kossoff fue la estación de Kings Cross, que pinto en varios momentos del año. Le interesó la fachada y también el ambiente a su alrededor, tanto el de los pasajeros y viandantes como la circulación rodada, una combinación que expresa la estabilidad de la red ferroviaria en contraste con la volubilidad de petones y coches.

King’s Cross, March Afternoon (1998)
Kings Cross Spring II (1998)

Cuando en 1961 trasladó su estudio a Willesden, captó su atención el empalme ferroviario de dicho barrio, con las vías transcurriendo entre edificios industriales, de manera que pinto Willesden Juction también en diferentes estaciones del año. Es especialmente remarcable cómo en el cuadro de 1971 percibimos la trama de vías, postes, señales y catenarias del empalme como un conjunto tecnológico reconocible al momento.

Willesden Junction (1971)
Early Morning Willesden Juction 2 (1962)

En algunas de las telas de esta serie destaca el colorido de los testeros de los convoyes de British Railways en contraste con los tonos apagados de los laterales del corredor ferroviario. Entre Kilburn i Willesden Green en una tarde de invierno (1992) es la obra que encabeza esta entrada, y el tema fue tocado en muchas otras ocasiones. Existen, por ejemplo, diversas versiones de Here Comes the Diesel. 

Here Comes the Diesel (1987)
From Willesden Green num 3 (1991)

El metro de Londres fue otro de sus temas, en este caso centrado en la estación de Kilburn y su entorno.

Booking Hall Kilburn Underground (1976)
Outside Kilburn Underground Station (1984)
Booking Hall Kilburn Underground (1987)

De entrada, Kossoff no parece un pintor fácil, pero al dedicarle unos minutos de contemplación, uno se da cuenta de que es uno de los pintores que mejor ha sabido captar el ambiente de los entornos ferroviarios más allá de la simple representación figurativa de andenes, estaciones y material móvil.

jueves, 2 de enero de 2020

La belleza del Siemens Velaro


Observen el cuadro que encabeza esta entrada. Es obra de la pintora española Verónica Rubio Camín, una artista figurativa que presenta unas obras austeras y muy conceptuales, pero con un punto de surrealismo. Puede visitarse su web aquí. Seguro que reconocen el tren, se trata del coche de cabeza de una rama del Siemens Velaro.

Como saben los aficionados, es un tren de alta velocidad fabricado en Alemania con potencia distribuida que nació en el año 2000 y sigue evolucionando. Circula por Alemania (ICE 3), por España (Serie 103), Rusia y China. En 2015 ganó el premio iF Design en la categoría de producto y el Red Dot Design Award por su peculiar diseño y sus excepcionales prestaciones.

Lo que ha pintado Verónica Rubio, ¿es una miniatura escala H0? ¿es una maqueta corporativa sin ruedas? ¿es una rama real transportada a una composición geométrica? Da lo mismo, lo importante es que la artista se ha dejado seducir por las formas bellísimas de este tren. No es la única, otros pintores han plasmado en sus telas su particular elegancia.

José Miguel Palacio lo hizo en su óleo sobre tela Interior del nido del AVE, Estación de Atocha (2009)...


... Jacques Villares,  en 2015 con la acuarela ICE...


... y Javier Zorrila en su acuarela de 2016 Al tren.


El mundo de la filatelia también se ha dejado seducir por la elegante presencia del Velaro como lo demuestran estos sellos:




El Valero no circula por Burundi ni por Mozambique, pero estos dos paises obtienen buenos ingresos con la exportación entre los coleccionistas de sus sellos de curso legal dedicados al mundo ferroviario.

lunes, 16 de diciembre de 2019

Los trenes obreros de Hans Baluschek

Llegando a la mina (1914)

Hans Baluschek (Polonia, 1870 – Alemania, 1935) fue un artista plástico y escritor en lengua alemana. Se inscribió en el movimiento del Secesionismo alemán, próximo al Modernismo. Fue un representante destacado del realismo crítico, preocupado por representar la vida cotidiana de la gente común, especialmente los ambientes laborales. La Primera Guerra Mundial también fue motivo de su obra, reflejó cómo los ciudadanos humildes se convertían en carne de cañón en las trincheras.

Con estos intereses, era inevitable que los ferrocarriles apareciesen en su obra de manera abundante, en tanto que eran medio de transporte de los obreros, integrante clave de la actividad industrial y elemento estratégico en la contienda.

Sus cuadros hablan por sí mismos, no necesitan demasiadas acotaciones para ser comprendidos, es suficiente con ir atendiendo a sus títulos.

Estación de gran ciudad (1907)

Tren expreso (1909)

Ciudad obrera (1920)


Acerías de Berlín (1935)

En la estación (1929)

Los emigrantes (1924)

Trenes rápidos (1921)

Invierno de guerra (1927)



domingo, 1 de diciembre de 2019

Alejandra De Falco, la pasión por los ferrocarriles y el mar


En el arte, es a menudo la confluencia de temas o estilos la clave de las innovaciones. A priori, el mundo del ferrocarril y el mundo submarino no parece que sean temas que vayamos a encontrar juntos en ninguna obra, pero Alejandra De Falco (República Argentina) integra sus dos pasiones y nos seduce con una obra original, novedosa y con mucho futuro.

Vayamos por partes. Alejandra De Falco es Técnica en Diseño y Promoción Publicitaria y tesista de la Licenciatura en Artes Visuales. Es miembro de la Asociación de Dibujantes de Argentina. Después del dibujo, su segundo interés es el ferrocarril, lo que le lleva a ser miembro voluntario del Museo Ferroviario Raúl Scalabrini Ortiz donde se desempeña como diseñadora gráfica y coordina algunas propuestas del área de Cultura.



En 2015 tuvo el impulso de realizar 23 dibujos con el propósito de dar a conocer el patrimonio del museo. La serie fue titulada Ferrocarriles. Una poética de la máquina y circuló por distintas regiones de su país, incluidas algunas que ya no tienen servicio ferroviario. Al respecto, Alejandra opina que "Esto tiene una hermosa simbología a mi modo de ver, porque es una manera de reclamar a las autoridades la necesidad de reactivar los servicios. Y también, muchas veces, canalizar el sentimiento de otras personas que defienden este mismo pensamiento, las comunidades que lo necesitan." 


A estas alturas ya adivinarán el tema de la tesina en la que está trabajando la artista: el ferrocarril. Lo que le interesa particularmente, es la plasmación artística de la relevancia social de este medio de transporte, los vínculos humanos que posibilita y la importancia de una buena articulación y cooperación entre cada una de las partes que conforman el sistema ferroviario. 



Hasta aquí, la obra de Alejandra corre paralela a la de muchos artistas en todo el mundo, pero observen estas acuarelas: 



La incorporación de especies marinas en las composiciones surgió de conectar dos universos que apasionan a la autora y que, en un comienzo, trabajaba como temas separados: el ferroviario y el marino. Es en la fusión de estos dos temas que aparece la originalidad. Hay algo fascinante y revelador en los bancos de peces nadando junto a una biela… 


… o en los cefalópodos enfrentándose a un mecanismo de transmisión de potencia.


Al ser preguntada sobre estas obras, Alejandra descubre las reflexiones que sustentan su obra: "Siempre me sentí asombrada por el comportamiento de algunas especies que sostienen su supervivencia en la práctica de la vida colectiva. Y nuevamente vi en ello la importancia de la interacción, la cooperación de sus miembros y el beneficio común como resultado. Por eso la fusión. A veces cuando los trenes llegan a las terminales o estaciones cabeceras verdaderos cardúmenes humanos inundan las estaciones... y sonrío. La vida tiene maneras curiosas de relacionar la existencia de una pasajera más, usuaria del ferrocarril desde que comencé a estudiar arte a mis 15 años, los trenes y el mar."


sábado, 16 de noviembre de 2019

Cómics del Far West con trenes (& IV): las catástrofes.


Ya hemos visto como en la mayoría de los cómics del Far West con ferrocarriles, tren que aparece, tren que es asaltado. Una novela gráfica, además de un buen argumento y una buena ambientación, necesita viñetas espectaculares y los trenes, cuando se accidentan, ofrecen mucho más espectáculo que una carreta, una diligencia o una montura. En los albúmenes encontramos todo tipo de variantes de la catástrofe, vamos a ver unas cuantas.

En la serie Teniente Blueberry parece que había especial predilección por hacer saltar los trenes por los aires y tirarlos a los rios, ya sea dejándolo sin rieles…


… ya sea haciendo explotar los explosivos que transporta.


En El tren blindado de la serie Tex Willer, de la que hablamos en la entrega anterior, encontramos este choque de trenes…


… y también un brutal descarrilamiento.


Pero si queremos una historia que empiece con una buena catástrofe, debemos abrir el álbum Red Dust Express, la entrega quinceava de Comanche, editada en 2003 y cuyos autores son Greg, Rodolphe & Rouge.


En ella encontrarán también un buen descarrilamiento.



A veces la catástrofe parece inevitable, pero si en el tren va el protagonista, siempre puede producirse un milagro, como ocurre en la escena final de El Caballo de Hierro de la serie Teniente Blueberry.


Pero por mucho que guionistas i dibujantes se empeñen en destruirlo, el ferrocarril será para siempre un elemento fundamental de las historias del Far West.

viernes, 1 de noviembre de 2019

Cómics del Far West con trenes (III): los asaltos


Las historietas del Far West cuentan, como vimos en la primera entrega de esta serie, con una rigurosa nómina de personajes y escenarios preestablecidos y también con una serie de acciones tipificadas. Cuando se trata de historias con ferrocarriles, el asalto a un tren es un lugar común. La portada que encabeza esta entrega es bien representativa.

En Asalto al tren (1965) número 59 de la serie Capitan Miki, publicado por la editorial Maga de Valencia, vemos la manera "menos cruenta" de asaltar un tren, y también cómo el joven héroe, que pese a su edad es capitán de los rangers de Nevada, deja fuera de combate a los forajidos sin disparar una sola bala. La serie es de origen italiano y sus autores, que firman con el nombre colectivo EsseGesse, la iniciaron en 1950 con gran éxito.



Jackaroe es un cowboy desaliñado y parco de palabras que, de muy niño, fue encontrado y criado por los apaches. La serie fue iniciada por el creador Robin Bood en 1968 y pronto alcanzó fama. En el episodio El tren, unos enmascarados atacan un tren y matan al maquinista para que, al salir del túnel, tome una curva a excesiva velocidad y descarrile. Jackaroe lo detiene antes con un alud de piedras y, juntos, pasajeros y Jackaroe, repelen un ataque de falsos indios; todo había sido una conspiración para provocar la reanudación de la guerra. La serie tiene la gracias de introducir divertidos personajes secundarios, en este caso, las dos mujeres que aparecen en la última viñeta de la ilustración siguiente: la anciana sorprenderá a todos con su habilidad con el revólver, la joven no conseguirá el objetivo que le ha llevado al lejano oeste, encontrar marido.


En tiempos de guerra, el ferrocarril tiene una gran importancia estratégica, los trenes pueden blindarse, pero las vías son muy vulnerables. Estas viñetas de la entrega Le train de Centralia (1978) de Capitaine Apache escrito por Lecureux y dibujado por Norma, son un ejemplo clásico de la manera de detener un convoy para asaltarlo, en este caso estamos en la Guerra Civil y son los sudistas los que asaltan un tren confederado.


Tex Willer plantea también un asalto a un tren en tiempos de guerra, en este caso en el contexto de un intento del ejército mexicano de recuperar territorio en el estado norteamericano de Nuevo México. Estamos en el volumen octavo de Tex Willer, titulado El tren blindado (2004), cuyos autores son Antonio Segura y José Ortiz. El asalto que debe realizar Tex Willer tiene como finalidad hacerse con un cargamento de oro, el argumento es muy elaborado y con giros sorprendentes, pero lo que aquí nos interesa es que la planificación del asalto tiene en cuenta una buena cantidad de detalles ferroviarios; dejemos que las imágenes hablen por sí solas:


Si no se dispone de explosivos para volar la vía, queda la opción de levantar los rieles, que es lo que vemos en el episodio 18, Santa Fè Express (2000), de la serie Ken Parker escrita por Giancarlo Berardi y dibujada por Giovanni Cianti. Veamos el levantamiento de la vía y su efecto en el convoy:




Treinta años antes, en el episodio 8 de la serie Teniente Blueberry, titulado El hombre del puño de acero, J Giraud recrea en esta secuencia otra inmovilización del tren por el mismo método.


Pocas series de cómics maltratan tanto a los trenes como las que acabamos de ver, pero, como veremos en la próxima entrega, aun se les puede tratar peor.